Luna nueva. El cielo está completamente oscuro y la única luz proviene del fuego. En esa oscuridad, la verdad se asienta con mayor claridad: quiénes somos, hacia dónde vamos, qué debemos soltar.

La ceremonia de luna nueva es la ceremonia del nuevo comienzo. Se trata de abrir el camino hacia adelante — no a través de la huida, sino de la sinceridad. En el temazcal, lo innecesario se quema. El calor no es aquí un enemigo sino una invitación: mostrarse tal como uno es, y desde ahí volver a partir.

La luna nueva invita a hablar en voz baja — con uno mismo y con los otros en el círculo. Mahmoud Zeynolabedin sostiene el fuego de esta ceremonia: el cimiento que sostiene todo lo demás.

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